MUJER INVISIBLE
Todo lo que puedas imaginar es posible

El juego y las casitas

No se los motivos que me impulsaron a chatear. Seguramente el aburrimiento, la rutina, mis inquietudes o la búsqueda de nuevos estímulos. Aunque también mi afán por conocer lo que en mi juventud no existía. Pronto se convirtió en una forma de expresión, de interactuar con otras que como yo, tenían secretos ocultos. Así que todo comenzó como un juego, eligiendo un rol, descubriendo poco a poco paisajes desconocidos y personajes de película.
Así empezó todo, pasando la frontera de México con EEUU con mi preciosa "colibrí" o con riesgo de acabar "presa" con la abogada entre mis brazos. Lo bueno que tiene el chat, es que todo es imaginable, desde la más oscura fantasía hasta el amor imposible. Puedes viajar en el Orient Exprés o en la cápsula del tiempo. Ser una viajera estelar y recorrer las estrellas en compañía. Tener el más maravilloso de los orgasmos o llorar hasta que la pantalla se inunde. He visto escayolas perpetuas, habitaciones llenas de globos de colores, martillos de plástico y dagas de corazones, hombre con ligas a medio muslo, fetiches de todo tipo y mujeres que te persiguen como si fueras la más bella de las diosas del Olimpo. Todo junto, aglomerado, superpuesto, mezclado en el más sofisticado de los cócteles.

También es un lugar donde muchas chicas muestran una parte de si mismas que no pueden o no se atreven a enseñar en otro lugar. Un reflejo del mundo real, un universo paralelo donde todas las posibilidades existen.  Donde todo lo imaginable es posible. Y como en la vida misma, hay desde "suicidios en la red", hasta batallas intestinas. Luchas de poder, egos insatisfechos y erotismo, mucho erotismo. Y como si uno de esos clubs de élite se tratará, también hay zonas VIP donde refugiarse, íntimos o no tanto, lugar de encuentro de enamoradas y también de juegos para invitadas. Salas especiales a salvo de las miradas. ¡Como me gustaría ser voyeur algunas veces! Aquí les llamamos "matojos", que no es un nombre muy glamuroso pero si gracioso. Más de una se ha quedado enganchada y nunca más ha podido salir de ahí. Creo que debe haber arenas movedizas y/o enamoradizas, quizá algún sitio pantanoso, o un paraíso donde el cielo y la tierra se funden cuando se miran a los ojos. Entre todo este mundo chateril, algunas preferimos quedarnos en el barrio, porque les_maduras es mi barrio; donde nos conocemos todas con nuestras virtudes y defectos. Y yo lo tengo dividido en "casitas", cada una con sus vecinas más afines para que se sientan cómodas. Y a las enamorada les pongo una pasarela, a las novias dos camas para que si se enfadan puedan descansar aparte. Y en el centro del barrio, entre las "casitas", una plaza donde mostrarse, enseñar sus encantos, buscar la "casita" más afín y hacer gala de su poder de seducción. Allí, en mitad de esa plaza, se celebran los bailes, una veces suavecitos, con o sin tirantes,  y otros tormentosos; pero siempre es un placer verlas bailar. Y si no quieres, o te da vergüenza, para eso están las columnas que lo delimitan. Un lugar donde esconderse hasta que la chica que te gusta te ofrezca su mano y pierdas la vergüenza.

Otro día, seguiré con este juego, ahora toca preparar la "amiga invisible" a ver si con un poco de suerte me toca la que me gusta, ¡aunque sea una ex!... Se va a enterar 😂