MUJER INVISIBLE
Todo lo que puedas imaginar es posible

El principio

Aquel día de octubre, una preciosa tarde de Otoño, entre millones de letras combinadas elegí una: RosaNegra. Podría haber pulsado sobre cualquier nick, pero como si el destino estuviera escrito, mi dedo se dirigió inexorable allí. Fue como encender una luz en la oscuridad y a partir de ese instante, las letras se fueron convirtiendo en algo más que palabras de tinta electrónica. Después de un tiempo, una línea se dibujó sobre el campo de mi correo electrónico: eres real. Fue entonces cuando encontré mi vstido invisible para seguir mirándola sin ser vista. Blindé mi corazón con millones de palabras y durante un tiempo me conformé con algunos "trocitos" de ella. Recuerdo la primera conversación, su voz con acento, y el nerviosismo de ambas. Ese día acordamos como funcionaría todo, y ella me dejó claro sus intenciones. Habían pasado meses y algo latía dentro de mí, era mi corazón acelerado que temblaba como una hoja buscando el suelo firme del tapiz del parque. Yo acepté las condiciones y solo le pedí una cosa: déjame que te quiera. Tardaría aún mucho tiempo en poder ver sus ojos verde lluvia. En sentir el roce de su piel, en comprobar a que saben sus besos, y escuchar de sus labios esa voz que convierte hasta la receta de su arroz de carabineros, en un poema. Pero siempre hay una primera vez y no tardaría mucho en mirar esa cara de estar conmigo.