MUJER INVISIBLE
Todo lo que puedas imaginar es posible

LA PISCINA
En este mundo virtual a veces tienes la suerte de encontrar a alguien que es capaz de despertar tu imaginación hasta límites insospechados. Y que haya piscina en una sala de chat... Pues no es muy normal.
Dos más invitaron a café...y una a cambio de una siesta juntas. Ella no pudo resistir, a pesar de estar escondida detrás de la columnita de Sapi, intervenir. ¿Como que siesta con mi novia, jajaja? pensó. Y asomó la cabecita por detrás de la columna para decir que el mejor café especial lo hacía ella. Y que la invitaba, con o sin siesta, pensó.  Y le insinuó si quería tomarlo con ella o no. Pero no se decidió. Una se rindió y la otra se quedó pensando. Y de pronto se abrió la piscina y escuchó decir su nombre y una sonrisa iluminó su cara. Volvió a recordar sus flotadores, volvió a mirar sus piernas bajo el agua y no pudo resistir cogerla en brazos por primera vez y sentir su peso. Y mientras caminaba hacia el bordillo para dejarla suavemente sobre el, su cabeza dibujó una cama y su cuerpo moreno sobre las blancas sábanas. Después se quedó mirando sus ojos, allí entre sus piernas. Y disimuló todo lo que pudo para que no se notará que en aquella piscina solo estaban ellas.
Y lo cambió todo para darle uno de esos placeres que dice que tanto le gusta.
Una siesta sobre la arena de cualquier playa. Puso las toallas con sumo cuidado, se tumbaron la una al lado de la otra bajo el inmenso pino y se dedicó a observarla mientras dormía. Y luego se acordó de esa frase objeto de polémica: todo lo imaginable es posible.