La realidad no es lo que crees
Muchas veces os he hablado de la realidad, de mi realidad. Alguna de vosotras me ha dicho que todo lo que creo es tan solo una fantasía. Y sí, puede que lo sea, una realidad de hace quince segundos. Vivimos en un mundo en el que solo vemos una parte de lo que sucede. Tan solo lo que los fotones nos muestran al llegar a nuestros ojos. Es tan solo una insignificante parte de lo que acontece en este pequeño planeta azul. De ahí la magia de nuestra imaginación. capaz de crear imágenes que no vemos, con las mismas consecuencias que que lo haría una serie o una película: terror, miedo, angustia, paz, felicidad, odio, alegría, excitación, amor. Todas son sensaciones que nuestro cerebro crea para sentirnos vivos, y no es necesario ver. Es la cámara de nuestra vida que nos muestra la existencia de un todo con ur orden perfecto. De la misma forma que las imágenes, o parecida, percibimos otro sentido: el tacto. En realidad tocar, no tocamos nada. No existe el contacto. Es otra ilusión de nuestra mente. Todos los átomos se repelen, para simplificar, como si fueran imanes con el mismo polo, y esa sensación, esa resistencia al acercamiento, es lo que llamamos contacto. Sólo experimentamos esa fuerza eléctrica que nuestro cerebro se encarga de procesar y decirnos si la piel el suave, si está húmeda o si está más o menos caliente...En realidad es un movimiento, una aceleración de las partículas fundamentales.
Entonces se me plantea una pregunta ¿Es lo mismo ver como me acaricias que si lo haces pero no te veo? Una pregunta que me lleva a pensar en algo que muchas veces hacemos: cerrar los ojos y disfrutar. Es posible que esta simple acción nos haga eliminar esos quince segundos que tardamos en procesar las imágenes y de esta manera la sensación sea en tiempo real. De ahí viene eso que algunas veces digo: hacer el amor me deja ciega.
Conclusión: aquí en el chat, todo esto que leemos, fue hace quince segundos, por eso el amor va con retraso, mientras que la imaginación, que no necesita ojos, es real. Y esta es mi realidad, tú y yo, de forma instantánea.
Enlace al podcast, Materia oscura.
