MUJER INVISIBLE
Todo lo que puedas imaginar es posible

Fiesta en la sierra

 


La esperaba con impaciencia, era mi regalo de Navidad para todas esas chicas que hacen que un trocito de mi vida sea diferente. Tres días preparando todo: la música, los juegos y una sala donde estar a salvo de miradas indiscretas. Me hacía mucha ilusión y quizá las expectativas eran exageradas, como mi imaginación.
Soy muy exigente conmigo misma y eso a veces no es lo mejor. Soy mucho más creativa improvisando. Tantos preparativos hicieron que no estuviera a la altura de lo que pretendía. Perdí mi magia. Todo empezó mal y cometí errores por exceso de celo. No todo siempre es perfecto. Mi idea no se interpretó correctamente y la culpa es mía por no saber transmitir lo que deseaba.
Eché a una chica de la sala por prejuzgar y ser impaciente, y le pido perdón desde aquí, ya que permití que otras estuvieran con el mismo derecho que ella. Así que todo comenzó como un mal presagio, con una nube instalada sobre el topic que fui incapaz de detectar, cegada por las luces. Preocupada por muchas cosas y dispuesta a resolverlas como si fuera un elefante entrando en una cristalería. Desde mi insistencia patológica con alguna, hasta mis preguntas de formulario, frías y nada mias.
Aunque también hubo cosas buenas: los maravillosos vestidos de fiesta, la asistencia inesperada, el esfuerzo de todas para divertirse, las confusiones por no mirar debajo del vestido y ver qué al menos lo pasabais bien, aunque no del todo.
Las preguntas fueron respondidas de formas muy diferentes. Alguna con imaginación, otras con sinceridad y las más con evasivas ingeniosas. Muchas se guardaron los besos y otras aprovecharon la ocasión para besar a una, o a dos!! Aunque seguro que hubieran besado a todas. En lugar de un besamanos, un besalabios de esos. Que alguna hasta un menage a troi quiso🤣
No fue la noche soñada, ni la fiesta perfecta, ni mi ocasión perdida. Con ese afán que a veces me traiciona, intenté controlar lo incontrolable y dejé mi vestido invisible en la puerta, colgado en el perchero como un ser inerte. Esta noche si que fui una mujer invisible.
Deseo que solo fuera yo la que no estaba y que todas vosotras lo pasarais un poquito mejor. Con eso me conformo.

Y para que no haya dudas, os hubiera besado a todas y así recuperar mi magia, perdida entre vuestros labios.