Música de medianoche
Música en la noche Son las 23:14 exactamente. Sobre mi cabeza las hojas de la higuera y del enorme laurel se mueven al ritmo del viento. Suena la música de Dolly Parton y Jhonny Cash. Blues que hablan de trotamundos, de personajes inquietos incapaces de estar mucho tiempo en el mismo lugar. "Te quieres casar conmigo... No ahora no...". Quizá sea un pequeño pueblo de Alabama o cualquier otro lugar. Un cruce de destinos, un trabajo eventual hasta que buscas un nuevo camino para poder continuar en busca de tus sueños. La chica le mira buscando, como otras, salir de aquel lugar. "No, ahora no, debo coger el próximo tren". Sobre la barra del bar una botella de whisky, un vaso y una garganta seca del polvo del camino que se llena de olvido. Termina Hank Williams con su voz cantarina, su base musical de country y sus letras de bares, alcohol, mujeres perdidas y vida corta. Canta tristezas, amores imposibles, noches de drogas y vivencias. En un extremo de la barra dos mujeres se besan. Los taburetes acercan sus deseos y el humo dibuja corazones en el techo. Bailan la dos y el viejo suelo de madera cruje bajo sus botas mientras tararean su canción. Un sonido que me recuerda tus gemidos cuando imitan los míos y todo desaparecer a nuestro alrededor. Yo pienso en ti mientras el viento azota mi cuerpo e imagino el cierzo en tus manos, las estrellas en tus ojos y las hojas gimiendo en esas pocas veces que compartimos habitación en nuestro mundo de dos lunas. Te acaricio desnuda, no solo de ropa sino también de pensamientos, sintiendo como mis dedos resbalan por cada poro de tu piel. Me encanta mirarte cuando tú me miras, porque eres distinta, más guapa, más sexy, más mía. Ya no hay música y te escribo para saber que, cerca o lejos, siempre te deseo. Siempre te quiero y cuando puedo... Te beso. Cae la noche y me abraza la soledad cierro los ojos y siento latir tu corazón, huelo tu perfume en mi pelo y me dejó llevar escuchando tu preciosa voz recitando el último poema que compusimos juntas. Porque nadie lo hace como tú cuando solo nos escuchan las sábanas.